
Cuando pensamos en nuestros objetivos financieros, es fácil dejarse llevar por grandes sueños: una casa nueva, unas vacaciones emocionantes o incluso una jubilación cómoda. Sin embargo, otro aspecto fundamental que hay que tener en cuenta es designar a los beneficiarios de tus cuentas. Si fallecieras de forma inesperada, este sencillo paso puede ahorrar a tus seres queridos problemas legales y mucho dolor.
Un beneficiario es la persona o entidad que recibe tus bienes cuando falleces. Puede ser cualquier persona: un familiar, un fideicomiso, una organización benéfica o un amigo. A diferencia de los herederos, que heredan en virtud de derechos legales, a los beneficiarios los designas tú específicamente. Por ejemplo, el beneficiario de una póliza de seguro de vida recibe la indemnización por fallecimiento sin tener que pasar por largos procesos judiciales.
Según la CNBC, es fundamental designar beneficiarios para las pólizas de seguro de vida, los planes de pensiones, las cuentas bancarias y otros activos. Sin beneficiarios, tu patrimonio podría pasar meses o años en proceso de sucesión. Mientras los tribunales deciden cómo repartir tus bienes, tus seres queridos se quedarán sin el apoyo económico que les dejaste.
Puedes nombrar a casi cualquier persona como beneficiario. Estas son algunas opciones habituales:
Algunos estados tienen normas que exigen que se designe a determinados beneficiarios, como el cónyuge. Es importante informarse sobre la legislación de su estado durante la planificación sucesoria, para que sus decisiones sobre los beneficiarios se ajusten a los requisitos legales.
Elegir a un beneficiario es una decisión importante que no debe tomarse a la ligera. A continuación, te indicamos algunos factores que debes tener en cuenta:
Designar a un beneficiario suele ser sencillo. En primer lugar, recopile la información necesaria, incluyendo el nombre completo legal del beneficiario, su relación con usted y, si es posible, su número de la Seguridad Social.
A continuación, ponte en contacto con las entidades en las que tienes tus cuentas. Cada entidad tiene su propio procedimiento para designar beneficiarios. Puedes hacerlo por Internet o mediante una solicitud por escrito, en lugar de hacerlo en persona.
Las circunstancias de tu vida cambian, y lo mismo debería ocurrir con la designación de tus beneficiarios. Es importante actualizar tus beneficiarios cuando se produce un acontecimiento importante en tu vida. Un cambio en tu estado civil, en tu situación laboral o el nacimiento de un hijo son motivos de peso para replantearte quiénes son tus beneficiarios.
Si no designas a un beneficiario, tus bienes podrían quedar bloqueados en el proceso sucesorio. Esto significa que tus seres queridos podrían tener que esperar meses o incluso años para acceder a los fondos que habías destinado para ellos. En el caso de los seguros de vida, si no se designa a ningún beneficiario, el pago se destinará a tu patrimonio y se distribuirá de acuerdo con la legislación estatal, lo que podría no coincidir con tus deseos.
Si necesita designar a un beneficiario pero aún no tiene claro a quién elegir, o si se encuentra inmerso en un proceso sucesorio, estaremos encantados de ayudarle. Nuestrosabogados especializados en sucesionesde la zona de Los Ángeles pueden asesorarle en todo el proceso.
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Fuente: CNBC ( 23 de febrero de 2024) «Nombrar a un beneficiario puede ahorrarles mucho dolor a tus seres queridos: así es como se hace»

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